Ansiedad Vacacional
- Coach Mariluz Ortiz

- 27 jul
- 2 min de lectura
Estas a punto de descansar, ya tienes los planes para vacacionar y de repente, ¿experimentas un estrés inexplicable? o quizá ya estás en una playa de ensueño, pero tu mente sigue repasando correos y tareas pendientes. A esto se le conoce como ansiedad vacacional. No estás mal; es un fenómeno real que afecta a quienes nos cuesta desconectar del trabajo.
¿Por qué es tan difícil frenar?
Nuestra mente está acostumbrada a mantenerse en “modo laboral” -rapidez, autoexigencia y resultados-, perso cuando la frenamos de golpe, el cerebro entra en una especie de "abstinencia de actividad".
La ruptura de la rutina, itinerarios estresantes, convivencia intensa e imprevistos, puede ser un problema, sobretodo para quienes son perfeccionistas y autoexigentes, que ven en las vacaciones un época en la que todo “escapa” de su control.
Asimismo, la expectativa de que las vacaciones sean idílicas nos llega a generar frustración, al comparar nuestra experiencia personal con todo aquello que nuestros amigos y familiares están compartiendo en redes sociales, pareciendo ser perfectas o mejor de lo que estamos experimentando.
Señales de alerta en tu cuerpo y mente
Pensamientos en bucle sobre el trabajo.
Mirar tu móvil frecuentemente "solo para revisar".
Mal humor e irritabilidad con tu familia o pareja.
Somatización, cefalea, insomnio o decenso de defensas justo al empezar el descanso.
5 Tips para aprender a desconectar
1. Prepara tu salida
Antes de irte, delega tareas y cierra los asuntos más urgentes. Dejar cabos sueltos es la excusa perfecta que usará tu mente para no descansar.
2. Haz una transición suave
No pases del caos total a no hacer nada, porque tu cerebro se asustará. Planea actividades tranquilas que te den un propósito, como leer o caminar al aire libre.
3. Haz pausas mentales
Prueba ejercicios simples de Mindfulness:
Respiración profunda (inhalar 4 segundos, exhalar 6)
Observar tu entorno con atención (colores, sonidos, olores)
Comer o caminar de forma consciente
Esto te ayuda a salir de los pensamientos rumiantes y volver al presente.
4. Escribe lo que sientes
Escribir a mano te ayuda a:
Poner en palabras lo que te preocupa y verlo desde otra perspectiva
Liberar tensiones internas
Ver tus pensamientos con más claridad
5. Rutina para calmar tu ansiedad
Aquí tienes una para hacer cada mañana o cuando te sientas ansiosa:
Rutina anti-ansiedad (10-15 minutos)
Respira profundamente por 2 minutos (inhala 4s, sostén 7s, exhala 4s).
Mueve tu cuerpo (estiramientos, caminata, o bailar).
Escribe 3 cosas por las que agradeces hoy.
Visualiza el día: imagina una cosa pequeña y agradable que puedes hacer hoy
Finalmente te dejo estas preguntas:
¿Qué estoy evadiendo cuando me lleno de tareas?
¿En quién me convierto si me permito no hacer nada?






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